El momento de tu boda es uno de los más importantes de tu vida. Por eso, sabemos que elegir la fecha para ese día tan especial puede causar algunos dolores de cabeza. Escoger una fecha del año u otra nos puede hacer cambiar los planes de ese día, no es lo mismo una boda de otoño o invierno, en interior, que una boda de primavera o verano, en exterior.

Al igual que elegir la música, la comida del banquete o las invitaciones, la fecha de tu boda no parece una decisión fácil. Por eso hemos querido aclarar tus dudas y ofrecerte 5 razones por las que celebrar tu boda en verano.

El clima soleado

El verano es la época del año con más días de sol, así que es una muy buena opción si lo que quieres es asegurarte de que ese día no va aparecer un invitado extra, la lluvia. Sólo tendrás que asegurarte de que tus familiares y amigos estén bien hidratados y debajo de una refrescante sombra.

Por otra parte, el clima del verano hará que tus fotos de boda salgan preciosas con la luz dorada típica de esta estación.

Exteriores para tu boda en verano

Si lo tuyo son las bodas de exterior, el verano es el momento perfecto. La vegetación, las flores y el sol harán de tu boda un día precioso. Tanto si quieres una boda en el campo, la playa o el bosque, podrás incluir una carpa que resguarde del sol a tus invitados, abanicos, gafas de sol para las horas de más calor.

Noches mágicas

Una gran alternativa, si no quieres que tus invitados ni tú paséis calor, es celebrar tu boda en las últimas horas de la tarde. Podrás disfrutar de un maravilloso atardecer de verano, por la noche cenar a la luz de las velas y celebrar tu baile bajo unos farolillos que adornen la pista. Conseguirás que tus invitados y tú os llevéis un recuerdo muy romántico del día.

Vestidos de ensueño

No importa el tipo de vestido que elijas, el corte que tenga, si es blanco o beige, en verano es muy probable que tu piel tenga un tono más bronceado con el que todas nos vemos guapísimas, y además destacarán los tonos de tu vestido, por lo que estarás resplandeciente de blanco.

Por otro lado, no tendrás que llevar accesorios extra como un chal, y los vestidos serán de tejidos más frescos y ligeros como el lino, la seda o el algodón.

¡Cuantos más mejor!

El verano es una época de vacaciones por lo que es más fácil que puedan asistir más invitados, sobre todo aquellos que viven lejos. Podrás reencontrarte y disfrutar con tus familiares y amigos que no ves desde hace años, los cuales aprovecharán para quedarse unos días en tu ciudad. Eso sí, debéis enviar las invitaciones de la boda con el tiempo suficiente para que puedan organizarse y asistir a vuestro deseado evento.

Si aun no te has decidido por una boda en verano, te ofrecemos un lugar mágico para que esta gran cita sea maravillosa. Con unos exteriores de ensueño en la dehesa extremeña la finca Shenonkop hará de tu boda en verano un día para recordar.